El racó d'en Camilo

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Articles divulgatius publicats al Diario de Mallorca cada dissabte a la secció
Con Ciencia por Camilo José Cela Conde,
Investigador principal del grup d'investigació EVOCOG.
Aquests articles romandran en la llengua original.



¿Vivieron los Cela en Mallorca?
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camilo201104-12-2011

¿Vivieron los Cela en Mallorca?

Camilo José Cela-Conde

Reseña en el Diario de Mallorca del día 4 de Diciembre.

 

 
Lynn Margulis, in memoriam
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camilo201126-11-2011

Lynn Margulis, in memoriam

Camilo José Cela Conde



La aparición de las células eucariotas , que forman parte de todos los tejidos de nuestro cuerpo, es un misterio evolutivo. ¿Cómo habrían podido surgir unos seres tan complejos, con núcleo y órganos celulares, de un mundo que estaba en manos de las bacterias y las arqueas? Lynn Margulis dio en los años sesenta del siglo pasado una explicación hipotética que parecía salida de la alquimia pero es ciencia de la mejor: una simbiosis entre arqueas y eubacterias habría dado lugar al primer eucarionte. Dicho de otro modo, los componentes más esenciales de nuestro organismo son en realidad algo así como colonias de seres que en su día colaboraron lo bastante como para volverse un solo cuerpo. Ni el doctor Frankenstein hubiera podido imaginar un argumento más fantástico para el origen de las especies que nos son más familiares y, de hecho, a Margulis le costó dios y ayuda el que le publicasen su primer trabajo, aparecido en el Journal of Theorethical Biology, acerca de esa hipótesis. A partir de ese momento, la Teoría de la endosimbiosis seriada (SET, por sus siglas en inglés) , que es como se conoce el modelo de Margulis, no ha dejado de formar parte de la faceta más heterodoxa e interesante de la biología.

LLynn Margulis murió el miércoles de esta semana. Olvidemos, a la hora de las nenias, los muchos honores que recibió - la medalla Nacional de la Ciencia de los Estados Unidos, el reconocimiento como doctor (doctora) honoris causa, la acogida en la academia científica más importante del mundo. Dejemos de lado la vida privada, incluyendo sus matrimonios que comenzaron, como todas las enciclopedias recuerdan, nada menos que por Carl Sagan. La faceta rosa no formó parte jamás del mundo propio de Lynn Margulis. Ni siquiera a la hora de abandonarnos, porque estaba trabajando en su laboratorio cuando se presentó el azar en forma de hemorragia cerebral. Lo que cuenta es su herencia científica y, en ese sentido, no puede decirse que la autora de la teoría SET nos haya abandonado.
El último trabajo que llegó a mis manos de Lynn Margulis había aparecido en una de las revistas canónicas de la ciencia, los Proceedings of the National Academy of Sciences USA, y en él se abordaban las consecuencias taxonómicas de la simbiosis de bacterias y arqueas dando lugar a protistas (protoctista, gustaba llamarles Margulis, en homenaje al origen griego del término), animales, hongos y plantas. La manera como nombramos a los distintos tipos de seres vivos corresponde a la forma en que entendemos su sentido. Cuando se hablaba de "reinos" imaginábamos que los animales, y los humanos como primeros de ellos -primates-, eran el monarca. Lynn Margulis nos explicó que no es así, que no somos los primeros en nada sino, en realidad, el producto de una cooperación entre microorganismos para poder sobrevivir. Como de costumbre, la mejor lección de humildad la dan los sabios y no los santos.

 
Semántica
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camilo2011

06-10-2011

Semántica

Camilo José Cela Conde



Un juez de cuyo nombre sí me acuerdo pero no quiero mencionar , no vaya a ser que lea esta cuartilla -cosa improbable- y le regale un subidón al ego, ha dado con la fórmula mágica para dictar justicia que no es otra que la de buscar tres pies al gato. En términos semánticos, eso se traduce por la atribución de acepciones distintas a la habitual a todos aquellos insultos que caigan sobre una mujer. El caballero justificó así a un congénere suyo y mío que había calificado a la lagítima de zorra, habida cuenta de que en castellano se atribuye zorrería a quien muestra gran habilidad e inteligencia. Menos mal que aparece alguien dispuesto a llevar a la práctica la interdisciplinaridad, tan cacareada ella y tan dificil de alcanzar, mudando el sillón del tribunal por el del escritorio del lingüista. Gracias a esa virtud, el hallazgo del juez abre paso a un sinfín de juegos del habla que habrán de enriquecer tanto la lengua castellana como para rescatarla de los acosos que sufre por culpa de los teléfonos móviles, el correo electrónico e Internet.

Así, el susodicho caballero, el juez, se verá complacido si le llamo gilipollas, porque el diccionario de la Real Academia equipara su significado al de gilí y éste remite al origen caló que se refiere a inocente. La inocencia es, en todo el ámbito judicial, la condición mejor a la que cabe asierar. También cabría llamarle capullo, como botón de flor o cascabillo de bellota; meapilas -es decir, santo-; imbécil -en el sentido de flaco-; jenízaro -como soldado que es de la causa de la justicia- y atrabiliario -dado que posee con toda seguridad uno de los cuatro humores descritos por Galeno. Me detengo ahí, no vaya a ser que el lector piense que me asesora el capitán Haddock.


Lewis Carroll nos enseñó que las palabras pueden significar lo que uno quiera y, para darle la razón, basta con atender al contexto. Llamar a alguien cabronazo puede suponer hasta un elogio -y no digamos nada ya si se hace en Cuba. De hecho, cualquier exceso verbal queda matizado siempre que es use un tono festivo. De eso se trata: del animus jocandi, que nos permitió a quienes escribíamos en la época franquista salir más o menos indemnes del Tribunal de Orden Público tras sostener que nuestra intención era graciosa. Bien es verdad que el reo al que el juez de marras dejó irse de rositas había amenazado a su mujer con hacerle un traje de madera, metáfora ésa que, sea cual sea el tono que se emplee, equivale a ataúd. A causa de tanta zorrería, gilipollez y malos modos a los que caballeros como el del tribunal responden con tolerancia y melindres, murieron 85 mujeres el año pasado a manos de su pareja. Vamos ahora, en octubre del 2011, por 51 pero queda mucho tiempo por delante y, gracias al señor juez de la mano generosa, cunde la sensación de que no pasa nada si se insulta a la parienta incluso si, llegado el momento, se le da una mano de hostias. Al fin y al cabo ya lo dijo Gila: el que no aguante una broma, que se vaya del pueblo. O de este mundo, que tanto da.

 
Los primeros hipopótamos

camilo_diariomallorca19 de juny de 2010

Los primeros hipopótamos

Camilo José Cela Conde

A cualquiera que haya observado un hipopótamo libre en la naturaleza le habrá fascinado la sensación de poderío y agilidad que transmiten esos animales, en especial fuera del agua. Lo recordará a ciencia cierta, siempre que sobreviva al encuentro. Los hipopótamos son la primera causa de muerte de seres humanos en África y, con esas estadísticas en la mano, la razón que nos impidió acampar junto al lago Baringo, en Kenia, camino de las montañas Tugen hace cinco años. Pese a esas advertencias inquietantes, lo cierto es que se trata de animales de aspecto entrañable, cómico casi. Hasta que cargan contra los intrusos a una velocidad imposible de adivinar en un corpachón tan voluminoso. [continuar la lectura]

 
Los riesgos de (no) observar

camilo_diariomallorca12 de juny de 2010

Los riesgos de (no) observar

Camilo José Cela Conde

Uno de los principios de la mecánica más citados en el terreno de las humanidades es el de indeterminación -o incertidumbre- de Heisenberg. En nombre del doctor Werner Heisenberg se han dicho toda clase de barbaridades; incluso que los procesos cuánticos no están determinados. Pero esa cautela esencial para el conocimiento se encuentra entre las más sabias que existen. Se deduce de ella la advertencia acerca de que cualquier observación modifica, se quiera o no, lo observado. Pese a que se trata de algo muy sabido, son bastantes los trabajos de laboratorio que desprecian ese riesgo porque, pese a incrementarse los efectos indeseados de la intervención, el control estricto permite manejar mejor las variables bajo estudio. Con lo que las polémicas metodológicas entre los etólogos que se limitan a observar y los experimentalistas que fuerzan las conductas son interminables. Pues bien, el equipo liderado por Rolando Rodríguez-Muñoz, postdoc del Centre for Ecology and Conservation de la universidad de Exeter en el Reino Unido, ha puesto una vez más el dedo en la llaga partiendo del hecho de que las pautas de la selección sexual suelen ser observadas en la naturaleza cuando se trata de vertebrados pero, en el caso de los invertebrados, mediante trabajo en el laboratorio. [continuar la lectura]
 


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