| Entrevista a "Mestre Dudú" (Ciudad de Rio Branco, Acre, Brasil) 2010 |
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Entrevista a Mestre Dudú Fecha: domingo 31 de octubre de 2010, 16:00 h.
Ciudad de Rio Branco, Acre, casa de Mestre Dudú.
D: entrevistado (Mestre Dudú); E: entrevistador (Victor Sanchez Petrone). D: ...pero ud. quiere que comience la entrevista hablando sobre el momento en que comencé a beber "daime" o quiere que hable desde mi nacimiento...
E: Bueno, a veces acontece que en la propia historia de vida de la persona aparecen condicionentes que la llevan hacia un tipo de destino... ¿Por ejemplo ud. en la infancia ya seguía algún tipo de religión?
D: Sí, la católica romana.
E: ¿Y la umbanda, frecuentaba?
D: No, umbanda fue cuando comencé a beber daime; empecé con un "caboclo" indio, yo tenía una carpintería y él (irreproducible). Ahí él habló sobre el daime. Yo tenía ganas de probar ese negocio porque se decía que se veían las cosas. Ahora, él no habló sobre qué era lo que se veía, eh. Él me dijo que era Mestre y me convidó a beber en (irreproduicible), allí en uma casa de familia... Fuí un miércoles; ahí yo fui bebiéndo, fui bebiendo, fui bebiendo, hasta que al año fue que recibí la "misión", allí mismo en esa casa de familia. Ellos trabajaban con la línea de umbanda en la línea "blanca".
E: ¿Más era vinculado a lo de Geraldo (una iglesia de la Barquinha)?
D: No, era totalmente independiente de todas las otras iglesias.
E: ¿Y entonces él bebía y que hacía?
D: Hacía ritual de caboclo, de "punto" (llamada de umbanda), cantaba, tocaba...
E: ¿Y cómo llamaba a la bebida: vegetal, daime...?
D: Él ni siquiera lo llamaba de daime, era simplemente "cipó" (liana).
E: ¿Simplemente liana; y en qué año era eso aproximandamente?
D: Déjeme ver... era en 1989.
E: ¿Ud. cuando niño tuvo algún tipo de arrebato o experiencia mítica?
D: No, no tuve experiencia de ningún tipo.
E: Entonces ud. comenzó este tipo de vinculación llamemos mística a partir de que comenzó a beber el vegetal, ¿verdad?
D: Sí, así es.
E: Pero también habló recién de que en un momento ud. recibió una "misión"... ¿En qué consiste eso?
D: La misión es lo siguiente: yo comencé aprendiendo dentro del daime y el daime enseñándome. Ellos cantaban allí y todo, pero yo me quedaba allí como por fuera, es decir que yo no estaba en aquellos momentos por dentro del trabajo de ellos. Yo ya estaba como en otra dimensión, eh.
E: ¿Ud. ya entonces sentía eso? Ud. se quedaba concentrado en otra dimensión, en otra línea...
D: Exactamente, era eso. Así fue que yo recibí por primera vez la misión. La visión que entonces tuve consistió en verme completamente inmerso dentro de un cuarto de vidrio, un vidrio verde y grueso.
E: ¿Esa es la visión de la misión?
D: Sí, luego de que el efecto para los demás comenzó a bajar fue que me ví yo solo, dentro de aquella especie de habitación, un lugar bien bonito por cierto. Y en un momento aquel cuarto se transformó en un santuario, que es aquella iglesia de allí (refiere a "su" iglesia, donde al presente realiza sus trabajos espirituales).
E: O sea que la visión que tuvo fue la de hacer esa obra de aquí, fue eso...
D: Sí, eso.
E: ¿Había también algún tipo de entidad espiritual particular en la visión: una vírgen, Jesús?
D: Fue lo siguiente: en aquel santuario, cuando aquel cuarto, yo estaba sentado en un sillón grande, con una corona en la cabeza: corona de rey, eh.
E: Ah, le colocaron una corona de rey. ¿Fue alguien en especial quien colocó aquella corona?
D: Cuando yo llegué allí ya tenía colocada esa corona. Allí también estaba el santuario lleno de imágenes: Nuestra Señora Aparecida (Patrona de Brasil) y todos esos santos que ahora ud. ve allí (refiere al altar interior de la iglesia). Allí me fue encomendado que yo debía hacer todo eso que está allí. Todo eso vi allí encima, no era aquí en este mundo, era para que yo hiciera eso aquí abajo. Ese día el trabajo terminó y yo no dije nada a ninguno de los que allí estaban. Continué incluso bebiendo daime en ese lugar. En ese tiempo yo viajé a Brasilia (capital de Brasil) para un tratamiento, donde pasé 42 días. Volví un lunes y ya el mismo miércoles fuí allí a beber daime. Ahí fue que recibí la operación en mi pierna. Yo no podía trabajar ni nada. Hice mis oraciones en casa, pedí a Jesucristo por mi cura y luego fuí a beber el daime; ahí cuando bebí el daime el trabajo bajó. Recuerdo a los muchachos cantando, tocando y yo concentrado en mi lugar y en mi cura. Fue cuando llegaron los dos médicos y las tres enfermeras vestidas de blanco con una caja de hierro azul de este tamaño (similar a uma caja de herramientas). Ahí ellos hablaron para mi: "vamos a comenzar a operar su pierna ahora". Y fue de aquí (señala el talón) hasta aquí encima (cadera). Cuando terminaron dijeron: "ahora está bién". ¡Y quedé bién!
E: ¿Ud. sintió algún tipo de dolor?
D: No; yo tenía dislocada la articulación del femur con la cadera y debía tomar un frasco de analgésico al día para soportar el dolor.
E: Luego de eso nada, ud. nunca volvió a sentir dolor luego de aquel día.
D: Eso, eran dos médicos y tres enfermeras. Era para ir de nuevo a Brasilia, pero yo ya no precisé ir más: sané. Pasado um año, yo continué bebiendo en aquella casa, fue que volví a recibir lo mismo: estaba otra vez dentro de aquel cuarto vítrio y verde y yo allí de nuevo sentado con la corona de rey en mi cabeza. Quedé callado y no dije nada a nadie. Y un año luego también la misma visión, idéntica.
E: ¿Exáctamente la misma visión, sin mudar nada?
D: El primer año, el segundo y el tercero, siempre la misma visión, sin nada mudar. Pero luego, un día, fue que llegué a beber tres vasos llenos...
E: ¿El efecto cómo era llamado: borrachera (término de uso en la UDV que se traduce por "fuerza estraña")?
D: No, era sólo llamado de "efecto de cipó" o también "porre" (traducción: mamúa, pedo) de cipó. Esa vez ya estaba por terminar la sesión cuando sentí voluntad de beber otro vaso más. Allí habló el mestre apuntado que yo estaba ya "muy alto" de cipó, pero yo le contesté que quería beber otro vaso y que asumía lo que hacía. Nos fuimos todos y cuando estaba ya por llegar caminando a mi casa el piso quedó suspendido; sí, yo estaba bien alto del piso, calle de tierra, y fue cuando vi venir uma reina hacia mi. Me la quedé mirando y vi que era la Reina del Mar, Iemanjá. Bonita, derramando aquellas flores de la mano, con aquella corona en su cabeza llena de estrellas. Habló conmigo que yo tenía que hacer aquel navío de plata que está allí, eh (señala la construcción que está a la izq. de la iglesia y que se utiliza como "terrero" de umbanda).
E: Entonces una primera visión fue aquella de la iglesia y la otra fue la del "navío".
D: Sí. Allí fue que Iemanjá quedó hablando conmigo durante un minuto y medio, mientras yo estaba pasmado ante tanta belleza y cosa buena. Ahí desapareció. Llegué a casa y mi mujer dormía, por lo que me acosté y el techo de la casa ya no era tal, se transformó en un techo de una choza india. Ahí me senté en la cama y comencé a hablar con los caboclos, ellos comenzaron a enseñarme... era pasada medianoche y eso siguió hasta casi las 4 de la mañana y el daime caía encima de la casa como si fuese una lluvia (¿?).
E: ¿Ud. sintió que su cuerpo en algún momento se desprendió?
D: No, ellos llegaron para hablar conmigo y se quedaron conmigo en el cuarto de mi casa.
E: ¿Recuerda algo de lo que hablaron?
D: ¡Hablaron tanta cosa que ya ni me acuerdo! Si yo hubiese aprendido algo de lo que hablaron conmigo imagino que hoy podría... hacer llover, ¿no? En esa época aconteció que la dueña de la casa donde tomábamos daime murió y otro de los que bebían allí compró, pero pasados tres meses no pagó y el dueño de la casa pidió se la devolviesen y vendió para otra persona. Allí dijimos: "ahora no vamos a tener dónde beber daime". En aquella casa se hacían historias, se contaban chistes, se hacían gracias, era como un "pagode" (fiesta de fin de semana). Era como un entretenimiento donde se cantaba aquel punto para llamar al caboclo: (cantando) "...llegó...". Sí, el que era mestre entonces me enseñó muchos puntos.
E: ¿Pero ud. hoy en su iglesia no aplica mucho de ese conocimiento, no?
D: Aplico sí, aplico. Pero en el terreiro, no en la iglesia. Es sólo cuando hay "festejo", de lo contario se hace trabajo cerrado. Por ejemplo, hoy es fiesta de Iemanjá, queda para el sábado ...Navidad, Año Nuevo, Dia de Reyes, día de Sán Sebastián, día de Santo Antonio, San Juan, San Pedro, ahí es que festejo... Después de todo eso es que yo conocí las iglesias de Geraldo, de Araújo, de Alto Santo, todavía la de Chica Gabriel no existía...
E: Yo siento que ud. tiene cierta predilección por los temas (musicales) creados en las distintas iglesias de la Barquinha, ¿verdad? ¿Se siente de alguna forma más cerca de esta corriente religiosa que de las otras?
D: Es así, es porque la Reina del Mar me entregó el Navío de Plata. La Barquinha pertenece también a la línea de la Reina del Mar, es eso.
E: ¿Cómo clasificaría a su Iglesia, cómo pertenenciente a la línea de la Barquinha?
D: No, la línea de la Barquinha está dentro de la Iglesia; porque primero recibí la Iglesia, luego la Barquinha.
E: Ah, la Iglesia está por encima de la Barquinha, tiene sólo una parte que está dentro de la Barquinha. ¿Y la pretensión fundamental de la Iglesia es...?
D: Directamente con el hijo de Dios, Jesuscristo. La dueña de casa es Nuestra Señora Aparecida. Cuando comencé a despachar Daime en mi carpintería allá en La Conquista (barrio de Rio Branco), hacía sillas, hacía camas, muebles, allí yo no tenía ni una sola imagen de santo. Cuando fuí a (ininteligible) a buscar la liana, solo yo y Dios, luego a buscar las plantas con la hoja, todo de bicicleta. Volví a mi casa y comencé a preparar el daime, a eso de las 6 h de la tarde terminé, entré a mi casa y me preparé para tomar daime y de repente a las 6 de la tarde, ya había tomado daime, estaba Nuestra Señora Aparecida aquí a mi lado y de un tamaño así de pequeña (señala una altura poco mayor a un metro) de mi lado derecho. Primera visión de santa que tuve ya dentro del trabajo de mi iglesia. Entonces era sólo una mesa. Al día siguiente compré su imagen y la coloqué en el aserradero.
E: ¿Ella habló alguna cosa para ud.?
D: No, fue sólo su presencia. Luego después, en lo de Manuel Araújo (iglesia Barquinha), cuando era la iglesia hecha por Frei Mattos, fue que al momento de cantar el salmo de Santa Lucía ella bajó en frente mio. Tuve el merecimiento y bajó, me bendijo todo y me consagró.
E: ¿Qué sintió entonces?
D: Sentí sólo aquella maravilla divina... cura de la vista, ya que Santa Lucía es la patrona de la visión. Luego fue San Francisco de las Llagas. Eso fue en lo de Geraldo (otra iglesia Barquinha), mientras se cantaba el salmo a él (canta...).
E: ¿También se presentó de la misma forma: él "baja"?
D: Baja si, él baja. Quedó frente a mi como ahora está ud.
E: ¿Y sintió alguna cosa diferente respecto a Santa Lucía?
D: Sólo cura, maravilla divina, es similar. Pero mismo personas que tienen años allí en esas iglesias no tienen "merecimiento" debido y nunca ven nada. No merecen ver. San José, por ejemplo, el santo de mi nombre; yo estoy cantando allí en la mesa y él baja, llega. Él se encarna en mí.
E: ¿Qué sensación tiene ud. cuando eso acontece, ud. cambia?
D: Mudo sí. Son muchos que llegan a mi. Él entra en mi y ya no soy más yo, allí cambio.
E: ¿Siente como una invasión?
D: Nada, nada, siento como si fuese purificado.
E: ¿Y ud. continúa, por ejemplo, mirando de la misma manera o tiene también algún tipo de mudanza perceptiva?
D: No, es lo mismo, pero siento que toco la guitarra mejor. También mudo la voz.
E: ¿Tiene alguna entidad que ayude, por ejemplo, en la cura de las otras personas?
D: Hay sí, tengo un guía que al estar yo sentado él está a mi lado derecho y va hacia la persona que debe recibir la cura y luego vuelve y así. Es un hombre pefecto, todo vestido de blanco. Tengo otro que también encarna en mi, ese es muy especial, tiene una barbona blanca grande así (señala hasta mitad del pecho), cabello largo blanco. Llega a la puerta de la iglesia y luego entra y sale de mi. Él ayuda en la cura, es sólo mirar a la persona y él actúa.
E: ¿Ud. percibe también cuando una persona necesita de cura?
D: Sí, claro.
E: ¿Y cuando la persona está confundida, es decir,cuando tiene ese "astral" bajo?
D: Claro, sí. Es que cuando yo estoy en el trabajo (ritual) la persona no percibe pero yo ya no estoy más allí abajo tocando, yo estoy encima, asciendo.
E: O sea que tiene un cambio de perspectiva, siente que sube...
D: Sí, subo, estoy como más alto. Hay otras entidades como el Pai Joaquin de Angola, un "preto velho" (negro viejo) de la línea blanco, pero él sólo baja y no entra en mi, él sólo va al lado de la persona y habla para ella lo que precisa hacer.
E: ¿Y por ejemplo ayer, hubo algúna presencia de entidades?
D: Hubo sí.
E: Yo percibí que una de las personas que estaba allí se sintió un poco mal...
D: Eso fue porque se levantó de la mesa a llamar al otro... y allí el trabajo pesó en él: desarmonizó. Todo el que está en la iglesia tiene cambios. Baja una consagración sagrada, cortejo sagrado.
E: ¿Ayer hubo alguna entidad en especial que visitara la iglesia?
D: Hubo sí; primero llegó la patrona de Brasil, Nossa Senhora Aparecida, que viene a consagrar a los hermanos del templo, luego baja el mensajero de Dios para traer el mensaje y hacer una consagración.
E: ¿Y la música que coloca llama a esas entidades, tiene alguna relación con esas fuerzas?
D: Sí tiene, cada música es de una entidad.
E: ¿Cómo sabe eso ud.?
D: Ellas sintonizan con la música. A veces incluso llegan a presentarse antes de yo poner la música, ya sabiendo que voy a elegir ese tema o tal otro.
E: ¿Y cuando acontece la "peia" (mal viaje)?
D: Bueno, es llamado de "peia" pero en verdad no lo es, es sólo "disciplina" en relación a los actos materiales que nosotros cometemos; a veces en pensamiento, en palabras... ahí viene la disciplina.
E: ¿Es una entidad la que se encarga de dar esa disciplina?
D: Varias son.
E: ¿Cuáles?
D: Depende del acto cometido por el ciudadano.
E: ¿Pero son siempre entidades de la "linha blanca", no es un "exú" por ejemplo?
D: No, no, yo no trabajo esa línea de candomblé o kimbanda, yo trabajo del lado de acá, eso ya es del "otro" lado.
E: Son sólo seres celestiales.
D: Sí, son varias. Está por ejemplo "El Disciplinador", él tiene un chicote de 4 dedos de grosor que usa cuando cualquier hermano comete un acto grave. Yo estoy viendo cuando llega. Acá mismo hubo un ciudadano que fue disciplinado de tal forma que nunca más entró dentro de esta iglesia. Disciplina mismo: verdadera. El Disciplinador dió en su espalda de tal forma que se sintió el estallido en la iglesia... una, dos, en la tercera que pegó lo dió contra el suelo. No soportó toda la sesión; él contó al día siguiente que el caboclo lo iba a matar, así fue la "peia". Allá en La conquista vi entrar a otras dos personas en la peia, él entró con el chicote en la mano, yo lo vi en la puerta antes de empezar a dar. Hay que aprender a respetar las cosas verdaderas. Él incluso habla al que va a recibir. Otra vez lo vi en lo de Geraldo (Barquinha), durante una fiesta en mayo. Era una mujer que tenía muchos años en esa iglesia. Fueron tres golpes que le dió, se sintió el estallido en toda la iglesia. Yo quedé quieto y vi cómo estaba en la "peia" esa mujer, ya no habló más durante toda la fiesta. Ella misma días después me contó cómo había recibido corrección. Porque el daime es la luz que viene directamente de Dios.
(...)
E: Cambiando de tema: su mujer es la hija de Daniel Mattos (fundador de la Barquinha). ¿Encuentra que eso tiene alguna relación con aquel mandato de la Virgen?
D: Tiene sí. Es sólo la doctrina que es diferente, la línea es la misma. Daniel recibió su misión de la misma forma que yo recibí la mía, pero yo sólo estoy con ella desde hace 4 años, antes tenía otra mujer.
E: ¿Ud. tiene la sensación de estar bajo el efecto del daime sin haberlo bebido, es decir cuando pasa incluso días sin beberlo?
D: Sí, porque pasan entre 8 a 14 días para que pase el efecto. Usted puede irse a dormir, trabajar, etc. y siente el efecto, incluso percibe a aquellos que pasaron para el otro lado.
E: ¿Con los muertos?
D: ¡Uf, montón de veces! Porque ud. queda con el efecto. Ya sentí de otras personas que les ha pasado lo mismo. En mi caso es común, lo he experimentado muchas veces.
E: Ah, porque yo siento algo de ese efecto incluso mucho tiempo después de haber bebido.
D: Sí, pero conviene no hablar, porque sino las personas encuentran que uno está loco. Incluso sé de personas que duermen en otro plano, allá arriba, no quedan aquí abajo. Pero la persona no puede tener miedo de eso.
(...)
E: ¿Cuántas personas tiene hoy la iglesia?
D: Ahora hay pocas... ya llegó a tener unas 30.
E: Sí, me acuerdo de que había más personas hace unos años (2006), cuando estuve por la primera vez. ¿Pasó algo?
D: Pasaron algunas cosas sí. Había una mujer que estuvo más de dos años; vino enferma, se trató, quedó bien y coloqué a ella como vicepresidenta. Ella trataba a las personas con la entidad Cabocla Jurema y la otra... esa entidad del mar... Pero su marido no gustaba y finalmente se alejó de la iglesia. Lo mismo otros que hicieron iglesia propia. Muchos se fueron porque quedaban hablando demasiado sobre tal o cual...
Fin de la entrevista. |


